domingo, 18 de marzo de 2012

EL CEREBRO DEL CORAZÓN

Rollin McCraty, PhD
Muchos creen que la conciencia se origina únicamente en el cerebro, recientes investigaciones científicas sugieren de hecho que la conciencia emerge del cerebro y del cuerpo actuando juntos. Una creciente evidencia sugiere que el corazón juega un papel Particularmente significante en este proceso. Mucho más que una simple bomba, como alguna vez se creyó, el corazón es reconocido actualmente por los científicos como un sistema altamente complejo, con su propio y funcional cerebro. Investigaciones en el nuevo campo de la Neuro cardiología muestran que el corazón es un órgano sensorial y un sofisticado centro para recibir y procesar información.
El sistema nervioso dentro del corazón (o el 2 cerebro del corazón3) lo habilita para aprender, recordar, y para realizar decisiones funcionales independientemente de la corteza cerebral. Por otra parte, numerosos experimentos han demostrado que las señales que el corazón envía constantemente al cerebro influyen en las funciones de los centros más importantes de este, los que involucran a los procesos de percepción, de conocimiento y a los emocionales. Aparte de la extensa red de comunicación nerviosa que conecta al corazón con el cerebro y con el resto de cuerpo, el corazón transmite información al cerebro y al cuerpo interactuando a través de un campo eléctrico. El corazón genera el más poderoso y más extenso campo eléctrico del cuerpo. Comparado con el producido por el cerebro, el componente eléctrico del campo del corazón es algo así como 60 veces más grande en amplitud, y penetra a cada célula del cuerpo. El componente magnético es aproximadamente 5000 veces más fuerte que el campo magnético del cerebro y puede ser detectado a varios pies de distancia del cuerpo con magnetómetros sensibles. El corazón genera series continuas de pulsos electromagnéticos en los cuales el intervalo de tiempo entre cada latido varia de forma dinámica y compleja.
El siempre presente campo rítmico del corazón tiene una influencia poderosa en algunos procesos a lo largo del cuerpo. Hemos demostrado, por ejemplo, que el ritmo del cerebro se sincroniza con la actividad rítmica del corazón, y además, que durante la manifestación de sentimientos como el amor o el aprecio, la presión de la sangre y el ritmo respiratorio, junto con otros sistemas oscilatorios, se embarcan junto con el ritmo cardiaco. Nosotros proponemos que el campo del corazón actúa como una onda de información que provee una señal global sincronizadora para todo el cuerpo. Específicamente, sugerimos que así como lo que son, ondas de energía transmitidas desde nuestro corazón, estas interactuarían con otros órganos y sistemas. Estas ondas codifican o graban las características y las actividades dinámicas de estos sistemas en forma de olas de patrones de energía que se distribuyen a lo largo del cuerpo. De esta manera, la información codificada actúa para formar (literalmente le da forma) a la actividad de todas las funciones corporales para coordinar y sincronizar los procesos en el cuerpo como un todo. Esta perspectiva requiere de un concepto de información energética, en el cual los patrones de organización son envueltos dentro de olas de energía de actividad sistemática distribuidas a través del sistema como un todo.
Investigaciones realizadas en el Instituto Heart Math muestran que la información perteneciente al estado emocional de una persona, también es comunicada vía el campo electromagnético del corazón. Los patrones rítmicos de los latidos del corazón cambian significantemente mientras experimentamos diferentes emociones. Sentimientos negativos, como la ira o la frustración, están asociados con un errático, desordenado e incoherente patrón en el ritmo cardiaco. En contraste, sentimientos positivos como el amor o el aprecio están asociados con un suave, ordenado y coherente patrón en la actividad del ritmo cardiaco. A su vez, estos cambios en el patrón del ritmo cardiaco crean los cambios correspondientes en la estructura del campo electromagnético irradiado por el corazón, que puede ser medido mediante una técnica llamada análisis espectral. Específicamente, nosotros hemos demostrado que emociones positivas e ininterrumpidas parecen hacer surgir a un modelo distinto de funcionamiento, al cual llamamos coherencia psicofisiológica. Durante este modelo, el ritmo cardiaco exhibe una ola con patrones de forma sinusoide y el campo electro magnético del corazón se vuelve mucho más organizado.
• A un nivel fisiológico, este modelo se caracteriza por un incremento, eficiente y armónicamente en la actividad y en las interacciones de los sistemas del organismo.(1)
• Psicológicamente este modelo esta asociado a una notable reducción en el diálogo mental interno, reduce la percepción al stress, incrementa el balance emocional, y mejora la claridad mental, la percepción intuitiva y el rendimiento cognoscitivo.
En suma, nuestra investigación sugiere que la coherencia psicofisiológica es importante en el mejoramiento de la conciencia tanto para la conciencia sensorial del cuerpo requerida para ejecutar y coordinar tareas fisiológicas, así como también para optimizar la estabilidad emocional, la función cerebral, y nuestras acciones. Además, como discutiremos después, existe evidencia experimental de que la coherencia psicofisiológica, puede incrementar nuestra conciencia y sensibilidad hacia otros a nuestro alrededor.
Las Interacciones entre Individuos del Campo Cardiaco. La mayoría de la gente piensa en la comunicación social únicamente en términos de señales manifiestas expresadas a través del lenguaje, la voz, gestos, expresiones faciales y movimientos corporales. Sin embargo, ahora existe evidencia de que un sutil pero influyente sistema electromagnético o sistema de comunicación energético opera justo debajo de nuestra conciencia. Las interacciones energéticas probablemente contribuyen a la atracción o repulsión magnética entre individuos, y que también afecta los intercambios sociales y las relaciones. Es más, parece que el campo del corazón juega un papel importante en comunicar fisiológica y socialmente a los individuos.
Experimentos llevados a cabo en el Instituto HeartMat, han encontrado evidencia remarcable de que el campo electromagnético del corazón puede transmitir información entre la gente. Hemos sido capaces de medir el intercambio de energía cardiaca entre individuos separados hasta por 5 pies. También hemos encontrado que las ondas cerebrales de una persona pueden, de hecho, sincronizarse con el corazón de otra. Es más cuando un individuo está generando un ritmo cardiaco coherente, la sincronización entre las ondas cerebrales de esa persona y los latidos del corazón de otro, es más probable que ocurra. Estos descubrimientos tienen implicaciones intrigantes, sugiriendo que aquellos individuos en un estado de coherencia psicofisiológica se vuelven más conscientes de la información codificada en aquellos a su alrededor.
El resultado de estos experimentos nos han llevado a deducir que el sistema nervioso actúa como una antena, la cual está orientada y responde hacia los campos electromagnéticos producidos por los corazones de otros individuos. Creemos que esta capacidad de intercambiar información es una habilidad innata que intensifica la conciencia y mediatiza importantes aspectos de verdadera empatía y sensibilidad hacia otros. Además, hemos observado que esta habilidad de comunicación energética puede ser mejorada intencionalmente, produciendo un nivel mucho más profundo de comunicación no hablada, entendimiento y conexión entre la gente. Incluso existe evidencia intrigante de que las interacciones del corazón pueden ocurrir entre personas y animales.
Para terminar, la comunicación energética a través del corazón facilita el desarrollo de una expansión de nuestra conciencia en relación con nuestro mundo social.
El Campo del Corazón y la Intuición.
Existen también nuevos datos que sugieren que el campo del corazón está directamente relacionado con la percepción intuitiva, a través de un acoplamiento con un campo energético de información que trasciende los límites del espacio y del tiempo. Utilizando un riguroso diseño experimental, hemos encontrado una fuerte evidencia de que tanto el corazón como el cerebro reciben y responden a información sobre un futuro evento antes de que este suceda.
Incluso más sorprendente fue nuestro hallazgo de que el corazón parece recibir esta información intuitiva antes que el cerebro. Esto parece sugerir que el campo del corazón se puede asociar a un campo energético más sutil que contiene información sobre objetos y eventos remotos en el espacio o del futuro. Llamado ³domino espectral² por Kart Pribam y otros, esto sería un acomodo fundamental de energía potencial que unifica el espacio y el tiempo, y se piensa que sería la base para nuestra conciencia como un todo.
El Campo Social.
Nuevos datos sugieren que el área del corazón esta directamente relacionada con la percepción intuitiva, y podría recibir esta información antes que el cerebro. De la misma manera en que el corazón genera energía en el cuerpo, nosotros proponemos que el colectivo social activa y regula la energía dentro del sistema social. Un conjunto reciente de trabajos de vanguardia, muestran que el campo de interacción socioemocional entre una madre y su hijo es esencial para el desarrollo cerebral, el surgimiento de la conciencia y la formación de una autoestima saludable. Una organización coherente de la relación madre-hijo para darle forma a este campo es esencial. Esto ocurre cuando estas interacciones están cargadas, y esto es importante, con emociones positivas (amor, alegría, felicidad, excitación, aprecio, etc.) y están dentro de los patrones de intercambios recíprocos entre estos dos individuos como algo altamente sincronizado. Estos patrones se imprimen en la mente del niño y tendrán una influencia en su función psico-social a lo largo de su vida. Por otra parte, en un estudio longitudinal de 46 grupos sociales, uno de nosotros (Bradley); documento acerca de cómo la organización global de un grupo la conciencia colectiva de grupo parece ser transmitida hacia todos los miembros mediante un campo energético de conexión socio-emocional. Se encontraron datos sobre las relaciones entre cada par de miembros que proveían una imagen muy acertada de la estructura social como un todo. Una organización coherente en la estructura social del grupo esta asociada a una red de emociones positivas que conecta a todos los miembros. Esta red de emociones positivas parece constituir un campo de conexión energética dentro del cual la información sobre la estructura social del grupo esta codificada y se distribuye a través del mismo.
Sorprendentemente, una imagen precisa de la estructura social en su totalidad, se obtuvo solamente a partir de información dada solamente de la relación entre pares de individuos. Creemos que la única manera de que esto fuera posible sea si la información de la organización total del grupo es distribuida a todos sus miembros a través de un campo energético. Tal correspondencia a la información entre algunas partes y del conjunto es consistente con el principio de organización holográfica.
Implicaciones y Síntesis.
Algunas características de organización del campo del corazón, pueden ser compartidas también con aquellas sobre nuestro hipotético campo social. Cada uno es un campo de energía en donde esta viaja en forma de ondas a través de nuestro sistema. Esto genera un acomodo de información energética en donde cada espacio del campo contiene una imagen desplegada, en ese momento, de la organización total del sistema. El procesamiento y la organización de la información en estos campos energéticos se pueden entender mejor en términos de los principios quánticos holográficos.
Otra asociación, es el papel de las emociones positivas, como el amor y el aprecio, el generar coherencia entre ambos campos, el del corazón y el social. Cuando el movimiento de energía es intencionalmente regulado para formar un orden coherente y armonioso, el flujo y la integridad de la información se ven mejoradas. Este, a su vez, produce un sistema funcional, efectivo y estable el cual mejora la salud, el bienestar psicosocial y las relaciones individuales o sociales. La coherencia cardiaca y la social también parecen actuar para ayudarse mutuamente. Mientras los individuos dentro de un grupo social incrementan su coherencia psicofisiológica, la armonía psico-social parece incrementarse también, por lo tanto también incrementa la coherencia en las relaciones sociales. A su vez, la creación de un campo social coherente puede ayudar a apoyar la generación y el mantenimiento de la psicofisiológica coherente entre todos sus miembros. Una conciencia y un conocimiento, expandido y más profundo es el resultado de la fisiología interna del cuerpo, de los procesos emocionales y mentales, así como también de un orden latente, más profundo e implicado dentro de los campos de energía que nos rodean. Esta es la base para la auto-conciencia, la sensibilidad social, la creatividad, la intuición, la visión espiritual interna y el entendimiento de nosotros mismos y a todo a lo que estamos conectados. Es a través de la generación intencional de coherencia, tanto en el campo social como en el del corazón, donde un desplazamiento hacia el siguiente nivel de conciencia planetaria puede ocurrir, uno que nos traiga armonía con el movimiento del todo…

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