- JENNIFER HOFFMAN 3 DE OCTUBRE DE
2015
Traducción: Rosa García
Difusión y edición: El Manantial del
Caduceo en la Era del Ahora
Con este ejercicio aprenderás como
expandir tu campo de energía porque, con un campo de energía expandido, podrás
recibir energía de frecuencias más elevadas. Cuanto más grande puedas hacer
tu contenedor energético, más fácil te será recibir energía y manifestar aspectos
mayores de tu potencial, ya que podrás acceder a nuevas frecuencias energéticas
y a vibraciones que crearán, a su vez, nuevas posibilidades en tu realidad.
Con él, aprenderás a sostener energía de
vibración elevada y a expandirla hacia el exterior, en todas direcciones. Para ello, visualizaremos en primer lugar
cómo nos llenamos de energía y, después, agrandaremos nuestro campo de energía
tanto como nos sea posible.
Puede que algunos realicéis el ejercicio
hasta el final, mientras que otros, quizá, sintáis la necesidad de deteneros en
algún punto del recorrido. Si es así, observad dónde queréis parar y daos
cuenta también de lo que sentís mientras estáis expandiendo vuestra energía.
En la meditación de Enraizamiento ya
aprendimos cómo traer energía desde la matriz cristalina hasta nuestro cuerpo,
a través de la coronilla. Si no has hecho este ejercicio todavía, te sugiero
que vuelvas atrás y que lo hagas antes de continuar. Si ya estás familiarizado
con el proceso, puedes seguir adelante.
Siéntate con la espalda recta. Es posible
realizar este ejercicio tumbados boca arriba, pero lo ideal es hacerlo
sentados, porque nos interesa que los pies estén firmemente arraigados en el
suelo. Vamos a traer energía desde la matriz cristalina hasta nuestro cuerpo,
de manera que no debes preocuparte por la posibilidad de atraer energías de
frecuencia inferior.
Únicamente podemos trabajar con la energía
que se corresponde en frecuencia y vibración con nuestra propia energía, y
siempre al mismo nivel que nuestro propio potencial. Por lo tanto, en ningún
caso vas a trabajar con energías con las que no estés familiarizado o con las
que pudieras sentirte incómodo.
Una vez aclarado esto, comencemos.
Toma una respiración profunda para
enraizarte. Afloja los hombros mientras relajas todo tu cuerpo y deja que la
cabeza vaya encontrando una posición natural. Las manos pueden descansar
suavemente sobre el regazo o a ambos lados del cuerpo.
Vas a imaginar cómo tu coronilla se abre y
empieza a recibir energía. Visualiza el chakra de la corona completamente
abierto, como un sombrero puesto del revés. Imagina también la matriz
cristalina como un campo de luz, como una inmensa rejilla de luz por encima de
tu cabeza; se trata de una red que, aunque se encuentre alejada de la tierra,
sostiene todas las improntas energéticas procedentes de ella.
Vas a traer hacia tí un rayo de luz de esa
rejilla que resuene con tu energía y, visualiza cómo el rayo de luz entra por
tu coronilla y desciende por tu cara, tu cuello y pecho, hasta llegar al centro
del pecho y al corazón.
Permite que siga fluyendo energía hacia tu
corazón, hasta que lo sientas muy brillante y completamente expandido. Inhala y
exhala, y al inhalar, sigue permitiendo que llegue más y más energía hasta el
corazón. Continúa llenándolo, hasta que tengas la sensación de que ya no
podrías añadir ni un milímetro más de luz.
Una vez que tu corazón esté repleto de luz,
al exhalar, vas a expandir esa energía por todo tu cuerpo. Siente cómo llega
hasta tu cabeza, tus oídos; cómo baja por tu cuello, por tus brazos, y sigue
descendiendo por tu pecho, tus caderas, rodillas, hasta llegar a los pies.
Recuerda inhalar y exhalar profundamente todo el tiempo.
Podrías enviar parte de esta energía a la
Tierra si lo deseas, pero en este ejercicio nos centramos en llenar
completamente de luz nuestro propio campo de energía.
Cuando tengas la sensación de que todo tu
campo está repleto de luz y brillante, vas a proyectar parte de esa energía
hacia el exterior con la siguiente exhalación. Al principio, puedes hacerlo
despacio, como explorando el terreno, expandiéndola tan sólo aproximadamente a
un metro de distancia de tu cuerpo.
Imagina que la energía va tomando la forma
de una inmensa burbuja de luz que te rodea por delante, por detrás, por arriba,
por debajo y también a los lados, siempre a la distancia aproximada de un
metro.
De nuevo, toma aire, y al exhalar, vas a
expandir la energía un poco más allá, de manera que abarque también la
habitación donde te encuentras en este momento. Continúa empujando la energía
hacia afuera, hasta que llene completamente toda la habitación. Si tenemos la
sensación de que necesitas más energía, simplemente, abre más el Chakra de la
corona y permítete recibir más energía de la matriz cristalina.
Toda la habitación se está llenando de luz
porque tu campo de energía está expandido y llega a alcanzar poco a poco el
mismo tamaño que la habitación.
A través de la respiración, aprovecha la
exhalación para continuar enviando energía a tu campo y expandirlo más aún,
hasta que llegue adquirir el tamaño de la casa o edificio donde te encuentras.
Al inhalar, continúa atrayendo energía
hacia ti desde la matriz cristalina para que, en la próxima exhalación, tu
campo llegue a adquirir el tamaño de todo tu vecindario.
Inhala de nuevo para tomar aún más energía
de la matriz cristalina, y lograr así expandir tu campo hasta que cubra
completamente toda tu ciudad.
Vuelve inhalar para recoger más energía aún
de la matriz cristalina, y expande tu campo en esta ocasión hasta que abarque
todo tu país o tu continente.
Inhala una vez más para absorber energía de
la matriz cristalina desde la coronilla, y expande ahora tu campo hasta que
englobe a toda la Tierra y tú puedas visualizarte siendo tan grande como ella,
en mitad del universo, observando al resto de los planetas y las estrellas.
Nos queda todavía un paso más. Esta vez,
toma una inhalación aún más profunda, con el fin de absorber toda la energía
que puedas de la matriz cristalina, y vas a visualizarte expandiéndote hasta
llegar a ser tan grande como el Universo, tan inmenso como quieras imaginarlo.
Quiero que experimentes qué se siente
cuando tu energía es tan grande, que sensaciones te trae esta experiencia. Si
no has conseguido expandirla hasta alcanzar el tamaño del Universo, no importa.
Toma conciencia únicamente de hasta dónde has llegado, en que punto te has
detenido.
Una vez que este proceso se ha completado,
vas a comenzar a encoger y a comprimir toda esa energía, valiéndote de la
imagen de una bolsa que se va desinflando y se va quedando sin aire. Toda esa
energía expansiva va a condensarse y a comprimirse hasta que, al final, llegue
a estar contenida en un campo muy pequeño.
Ve recogiendo esa energía, sintiendo cómo
se encoge. Pasa primero desde las proporciones inmensas del Universo a adquirir
el tamaño de la Tierra. Después, se reducirá al tamaño de tu continente, al
tamaño de tu país, de tu ciudad, de tu vecindario, de tu casa, tu habitación,
hasta alcanzar el tamaño de un metro alrededor de tu cuerpo. Y, a medida que
traes toda esa energía de vuelta hacia ti, vas a imaginar que se concentra en
el espacio del corazón, en el centro de tu pecho.
Permite que tu campo vuelva adquirir un
tamaño que te resulte cómodo y regresa poco a poco a tu cuerpo y al punto de
partida, cuando tu corazón estaba lleno de luz.
Ahora, tu inmenso campo expandido de
energía se encuentra comprimido, almacenado y siempre a tu disposición en tu
corazón, desde donde siempre podrás usarlo. En lo sucesivo, tu corazón será tu
centro de energía.
Parte del proceso de Ascensión consiste en
ir trasladando paulatinamente nuestro centro de energía desde alguno de que los
chakras inferiores (primero, segundo o tercer chakra) hasta el espacio más
elevado del corazón. Y, ahí es donde se centra tu energía ahora.
Inhala y exhala profundamente por última
vez mientras, poco a poco, vas cerrando la conexión del chakra corona.
Al abrir los ojos e ir regresando a tu
cuerpo, comprobarás que sientes tu energía más ligera, más brillante y
expandida. Y, ahora, toda la expansión de tu campo energético se encuentra
concentrada en tu corazón, donde podrás hacer uso de ella en todo momento.
Siempre que necesites expandir tu campo de
energía, basta con que empujes e irradies esta energía desde tu corazón hacia
afuera, y que comiences a expandir tu propio espacio energético a tu alrededor.
Si te encuentras en una situación en la que
necesites establecer ciertos límites energéticos, expande esa energía desde el
corazón e imagina que inflas un globo inmenso a tu alrededor, donde toda esa
luz y energía te rodea y te protege.
Espero que les sea de utilidad.
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